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NOTAS DE PRENSA Y ARTÍCULOS DE OPINIÓN |
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EL MEC QUIERE IMPONER UN ESTATUTO DEL PROFESORADO INQUIETANTE, REGRESIVO Y JERARQUIZADOR En la Mesa Sectorial de Educación celebrada el 30 de mayo, el Subsecretario del MEC plantea una falsa negociación del Estatuto Básico del Profesorado: pretende que antes del 15 de junio la representación del profesorado apruebe un Estatuto que viene a cambiar por completo la normativa que regula las condiciones de trabajo y las retribuciones del profesorado de los centros públicos de educación básica y secundaria y que nos fue remitido el 24 de mayo. El Ministerio, que no cumplió su compromiso de entregar el texto articulado del proyecto de Estatuto el pasado mes de marzo, pretende ahora cerrar la negociación sin dar tiempo a que el conjunto del profesorado conozca la propuesta del MEC y pueda valorarlo, dar su opinión y realizar propuestas alternativas a través de sus sindicatos. El proyecto, según afirma el MEC, es fruto de las negociaciones con las organizaciones firmantes del acuerdo de 20 de octubre -CCOO, CSI-CSIF, FETE-UGT y ANPE. La Confederación de STES-intersindical, rechazó en la Mesa Sectorial clara y rotundamente el procedimiento propuesto por el Sr. Subsecretario, exigiendo tiempo para la negociación, tiempo para que el profesorado conozca y opine sobre esta propuesta. Planteamos la necesidad de que el proyecto de Estatuto se trabaje en una Mesa Técnica antes de su valoración en la Mesa Sectorial y que la negociación se prolongue y llegue a los primeros meses del próximo curso 2006-2007, pues los cambios que plantea el MEC son demasiado importantes como para que el gobierno pretenda imponerlos en una falsa negociación, impropia del talante del que hace gala el gobierno. En la primera reunión de análisis del proyecto del Estatuto del
Profesorado, la Confederación de STES-intersindical hizo también una
primera valoración del conjunto del Estatuto, calificándolo de
inquietante, regresivo y jerarquizador. Entre los aspectos que los STES
consideramos más perjudiciales para el profesorado queremos destacar los
que siguen. Es inquietante y regresivo el concepto de evaluación voluntaria que quiere imponer el MEC. Una gran parte de los cambios que introduce este Estatuto se basan en este tipo de evaluación, el profesorado que quiera someterse a la misma, y la supere, verá reconocidos una serie de méritos con repercusión en la promoción interna, el concurso de traslados y las retribuciones. Es regresivo el papel que se pretende asignar a las direcciones de los centros y la inspección educativa, que pasarán a ser determinantes en la evaluación del profesorado, por lo que el riesgo de sumisión y servilismo son evidentes. ¿Quién se atreverá a cuestionar a personas que luego han de evaluarte? ¿Cuántas evitarán actitudes críticas, por la misma razón? Es regresivo que no se asegure la movilidad del profesorado vía concurso anual de traslados. Es inquietante que se pretenda dejar en manos de la Administración la redistribución y recolocación de efectivos al subordinarlos a las necesidades de la misma: es decir, que la obtención de destino definitivo en un puesto de trabajo no supone ninguna garantía de estabilidad sino que se faculta a la administración educativa para trasladar con carácter forzoso al profesorado. Es regresivo que desaparezca el concepto de plantilla orgánica de los centros. Es regresivo que se pretendan fijar las retribuciones complementarias desde el gobierno central, cuando la gestión del profesorado corresponde a las comunidades autónomas, lo que ha supuesto llevar la negociación de esas retribuciones a cada Consejería de Educación; negociación que se ha demostrado efectivo, pues este tipo de retribuciones han aumentado con la negociación descentralizada. Ahora quieren acabar con esta posibilidad de avance invadiendo competencias de las comunidades autónomas. Es inquietante y regresivo que se pretenda limitar la libertad de cátedra del profesorado con el proyecto educativo de los centros. Es regresivo que el proyecto no recoja derechos del profesorado que ya tienen en algunas comunidades, como la inexistencia de los llamados sexenios y el cobro del total de los mismos desde el inicio de la vida profesional, la posibilidad del llamado “año sabático” o el pago de la antigüedad al profesorado interino. El proyecto de Estatuto no avanza en la asignación del grado equivalente a Licenciatura para los estudios de Magisterio, por lo que no lo asigna dentro del Grupo A del Funcionariado, incumpliendo una promesa electoral del PSOE. Por otra parte, contiene elementos que van claramente contra la creación de empleo, como el mantenimiento de la posibilidad de jubilación a los 70 años; tampoco se contempla la prórroga de la jubilación voluntaria con carácter indefinido para el profesorado que tenga 60 años ó 30 de servicios ni la reducción para mayores de 55 años (quien quiera esa reducción verá disminuido su sueldo). El tratamiento que se da al profesorado interino es regresivo en algunos aspectos alcanzados en Comunidades Autónomas. El sistema de acceso previsto continuará dejando en la precariedad o en el paro a miles de docentes que han desempeñado su trabajo para la administración. Es inquietante que la salud laboral del profesorado parezca importar
poco al MEC, dado que en este apartado no se refleja nada sobre las
enfermedades profesionales del profesorado y la necesidad de
reconocerlas y catalogarlas. Desde los distintos STES llevaremos esta información a los docentes de todo el Estado para que puedan informarse y formarse una opinión sobre el mismo y exigiremos al MEC que se respeten los derechos adquiridos de quienes desempeñan en condiciones cada vez más difíciles la tarea de enseñar. Secretariado de STES-intersindical |
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